Me acuerdo cuando era un morrillo, que nuestro papá nos enseñaba a nadar. Íbamos a Burger Lake ó a lugares acuáticos. Y la meta de mi papá era que supiéramos nadar. Me acuerdo de las veces que él nos soltaba y decía: «Ándale, sí puedes, tú solito.» Y yo le preguntaba: «Pero ¿vas a estar ahí?» Por el miedo que tenía de ahogarme, no quería soltarme de él. Y él siempre decía que sí. Entonces lo dejaba ir y movía mis piernas y brazos tal cómo nos había enseñado. Recuerdo que hubo veces que me hundía, pero él me agarraba y me animaba que lo intentara de nuevo. Mientras los años transcurrían, aprendí a nadar solo en el agua. Gracias a mi papá, por su apoyo y ayuda. Ya no dependía de él, porque yo ya sabía nadar sin su ayuda. Su meta era que yo supiera nadar solo para que no dependiera de él. Dios trabaja en una manera similar, ¿cómo? Cuando uno es niño, Dios le muestra a uno todo lo que abunda en la tierra. Tal cómo hizo con Adán y Eva. Él nos muestra lo bueno y lo malo. Él pone a la gente adecuada para enseñarnos Su palabra y Su enseñanza. Como las clases bíblicas. Nos enseñan las alabanzas, cómo memorizar versículos y cómo deberíamos comportarnos con los unos y los otros. PERO, llega un tiempo en que ése niño ya no será niño. Sino ya va a saber quien es Dios, qué es bueno y qué es malo. El hombre ya va a tener TODO lo necesario para saber cómo vivir en la vida. Dios en ése tiempo le dice a uno: «Bueno mijo, ya sabes qué hacer. Lo tienes todo, ahora te toca a tí para elegir a quién vas a seguir.» Dios ya nos ha enseñado a nadar, Él nos enseñó cómo deberíamos mover nuestras manos y pies. Él ha estado en esos tiempos cuando nos hemos hundido, Él siempre ha estado ahí con nosotros. Pero ahora Él no le va a forzar a Ud. que le siga. Porque llega el tiempo en que Ud. va a tener que escoger su camino, ¿va a nadar? ó ¿se va a ahogar? Les toca a nosotros poner en práctica de las cosas que Dios nos ha instruido. Claro que Él va a seguir ahí con nosotros, pero Él no nos va a forzar que nademos. Él va a estar observando aver si utilizamos lo que Él nos dio. Si no, al rato va a haber un día que vamos a tener que rendirle cuentas. Él quiere que aprendamos a nadar solos, Él nos está dando el libramiento de escoger nuestro camino...¿Él ó el mundo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario