De esto se trataba el tema en la conferencia del cual acabo de llegar hace unos minutos. Un hermano de León que tiene 9 años de regresar de Brasil, dio la predicación. Era una conferencia de jóvenes y fueron como unos 45 á 50 jóvenes. La iglesia Fuente De Vida dirigió el suceso. Lo que me gustó de la conferencia es que asistieron cristianos de diferentes denominaciones para alabar al SEÑOR. Estuvo todo bien bonito, la alabanza, la palabra, el convivio y la armonía.
Bueno, el tema era que los jóvenes que son cristianos son vencedores del pecado. No por obras de ellos, sino mediante Cristo Jesús. Y aun así batallamos con el pecado, pero no debemos de llevarnos por los placeres carnales, porque Cristo mora en uno. Porque al rato, el mundo y sus placeres pasarán; y los que son fieles NO pasarán, sino vivirán con Cristo en los cielos. Sólo hay que seguir luchando. Hay que mantener nuestros ojos, manos, oídos, boca y pies en el camino. Y también se tocó el tema de la vida sexual. Que no debemos fornicarnos a ello,
sino esperar hasta que nos casemos con nuestra esposa ó marido. Y la palabra de Dios mora en uno mismo. Nosotros los cristianos deberíamos de mostrar a quién seguimos, Cristo.
Y por eso somos vencedores, porque Cristo está a nuestro lado. Peleando nuestra batalla, sacudiendo nuestros hombros cuando nos caemos. El mensaje me llegó, era bien poderoso, el Espíritu Santo hablaba por el hermano. Me animó mucho también, para que no me rinda al enemigo...porque si lo haría, estuviera rindiéndole al que me rescató. Debemos de permanecer en Su palabra, porque ¡La Biblia no es un libro de reglas; es un libro de relación entre Dios y el hombre!
Dios ya nos ha sentado con Cristo en lugares celestiales, espiritualmente. Su gracia nos cubre y borra nuestros errores. Somos Su cuerpo y hay que mantenerlo sagrado, santo, apartado de éste mundo, porque como dice La Biblia...pasará, sin embargo el que permanece en el SEÑOR no. ¡Somos vencedores!
Dios os bendiga. Deus abençoe. God bless you.











Claro, como son niños, necesitan cómo respetarse entre sí. Y eso es nuestra meta con ellos, ser un ejemplo para ellos para que cuando crezcan, sepan cómo ser hombres de Dios. Después de tanto jugar, nos metimos al comedor para tener un pequeño estudio en la mesa. El estudio era sobre el personaje de Sansón. El punto del estudio era que debemos de obedecer a Dios, porque si no, cosas malas nos puede suceder. Sansón era bien fuerte y le dijo el secreto a Dalila, que era el cabello de él.
Y el SEÑOR le había dicho que NO se cortara el cabello, que mientras no lo hacía, Él iba a estar con él. PERO desobedeció, Dalila le cortó el cabello. Y los enemigos le sacaron los ojos y se burlaron de él. Pero al último, se arrepintió y Dios le perdonó y tomó revancha contra sus enemigos. (Jueces 13-16). Después del estudio, la tía de Lupita nos hizo de comer y Trasa, nuestra compañera, le ayudó en hacer la comida ¡enchiladas de pollo! y lavar trastes. Y todos ayudamos en limpiar el comedor.

Mostrando amor a los demás como Él hizo, va a hacer querer que ellos averigüen por qué. ¿Y sabe usted a quién van a encontrar? No van a encontrar un dolor de cabeza, ni mucho menos será ocultado de ellos. A Cristo Jesús, es el quién van a encontrar. Deje que Dios le use para que resplandezca Su luz admirable a los demás. Para que ellos vengan a Él. ¡Pongáse los lentes de contactos para poder ver con los ojos de Cristo! 








