Hay cosas en la vida que uno no puede dominar, como el clima de la tierra ó su órbita. Ni mucho menos podemos dominar la misma muerte, todos tendremos que morir eventualmente. Pero, de muchas cosas que no podemos dominar, hay una cosa terrible que sí podemos dominar...el pecado; por medio del SEÑOR. A mí no me importa si no pueda dominar cosas terrenales ó la muerte, pero si domino el pecado...no tendré miedo de morir. Entonces ¿a qué me refiero y cómo podemos dominar el pecado?El pecado es bien astuto, le gusta atraer a la gente. En el libro de Génesis capítulo 4 vemos la historia entre Caín y Abel. Y Caín estaba celoso de Abel porque él daba lo mejor al SEÑOR y vio a Abel con agrado, mas a Caín no.(v3-4). Porque Caín no hizo su ofrenda con fe, (Hebreos 11:4) pero ese es otro tema. Sólo que el problema de Caín eran los celos a su hermano. El pecado ya le estaba llamando. Sin embargo ¿qué fue lo que Dios le dijo a él? "Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo."(v.7b)(LBLA).

Aquí el SEÑOR le dijo que SÍ pudo dominar el pecado, pero ¿qué hizo? Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo mató. (v.8b)(NVI). Caín le dio chance al pecado ¡le abrió la puerta! Dejo que el pecado entrara a su corazón y cometió un error. En vez que Caín dominara al pecado, él dominó a Caín. Caín tenía dos salidas...pudo dejar que el pecado le dominara ó pudo haberse entregado a Dios para que le cambiara su corazón, con dando las ofrendas con fe y agradar a Dios. Pero hizo lo primero.
En nuestras vidas tenemos ese problema, tal vez no sean los celos, pero en general el pecado. Todos nosotros estamos batallando con él ó algunos ya estamos dominados por él. Pero todavía no es demasiado tarde. ¿Sabía usted que hay dos personas tocándole a la puerta? Sí, el enemigo y Jesucristo. Tenemos el enemigo a la puerta, queriendo controlarnos para arruinar nuestras vidas y hacernos esclavos de la muerte. Y tenemos al Salvador, libertador de la muerte a la puerta.

Pero, uno lleva hacia la perdición y destrucción y el otro hacia la tranquilidad, la paz y la vida.(Romanos 6:23). Y ya cuando dejamos el pecado en nuestras vidas, nos gusta sus "frutos", sus resultados, porque complace nuestra carne. Pero si nos acostumbramos demasiado a él, no nos importará nuestros errores; así cómo a Caín le sucedió (Génesis 4:9) y va a ser difícil de desechar lo malo para fuera. Teniendo el pecado en nuestro hogar destruye TODO, nos perdemos, no sabemos qué hacer, nos sentimos desesperados, nos hacemos adictos a las drogas, alcohol, prostitución, nos quedamos atrapados en las tinieblas de Satanás; separados de Dios y Sus bendiciones. Pero si le abrimos la puerta a Jesús, Él nos llevará a TODO lo bueno. La paz, el reposo, la vida y mucho más. Pero si ya tiene el enemigo en el hogar, invite a Jesús a su hogar, Él correrá al enemigo, Él tomará control y le libertará de TODO lo malo. Entréguese a Cristo en las aguas de bautismo, en Él romperá las cadenas de la esclavitud del pecado.(Romanos 6:6-7).

Cristo le llevará en el camino recto. Recuerde una cosa, ninguno de los ambos pueden entrar a su hogar sin que usted le abra la puerta. Y esto es un hecho, todos vamos a morir físicamente, sin embargo no todos van a heredar la vida eterna; sino muchos van a estar muertos espiritualmente y separados de Dios para siempre. Esto era a lo qué me refería hacia la muerte anteriormente.
Alguien toca a la puerta ¿contestará?...¿a quién?
Gracias amigos por visitar el blog, seguid viniendo. Dios os bendiga y guarde. Acordaos...el SEÑOR os ama.
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